Etapa Republicana

Las condiciones precarias en las que se encontraba Panamá al nacer a la vida independiente eran en gran parte el reflejo de una herencia histórica sembrada por el centralismo español y después por el colombiano.

La economía, la educación, la salud, las infraestructuras y otras actividades y servicios eran deplorables. Según el historiador Carlos M. Gasteazoro “eran más que nada una herencia colombiana”.

De 1916 a 1949, un elemento de comunicación de vital importancia en Chiriquí fue el Ferrocarril Nacional, concebido por el estadista Belisario Porras para acelerar la explotación y comercialización de los productos agrícolas de prometedoras regiones. Esta vía férrea se extendía a través de 165 kilómetros, uniendo Pedregal, David, Potrerillos, Boquete, La Concepción, San Andrés, Progreso y Puerto Armuelles.

En los primeros años de la República, también era relevante para la comunicación, la navegación aérea. Para ello, se instalaron aeropuertos en David, Divalá (1918), Volcán, Puerto Armuelles y San Félix, desde los cuales pequeñas avionetas trasladaban productos y pasajeros, ante la falta de vías terrestres adecuadas. La Carretera Nacional también jugó su papel desde 1930 hasta 1967, cuando se inauguró la carretera Interamericana.

En los primeros años de vida existían pocos planteles de enseñanza y éstos básicamente se ubicaban en el distrito capital: la Escuela Número 1, transformada en República del Brasil (1932), Escuela de Doleguita (1915), Colegio Panamericano (1927), Escuela de Francia (1931) y la Escuela Antonio José de Sucre (1942). Existían otros centros, como las escuelas de La Concepción (1936) y Puerto Armuelles (1938). La Escuela Normal Rural de David, que abrió sus puertas en 1924, concentró a una gran cantidad de estudiantes procedentes de casi todos los distritos. Este centro se transformó en 1945 en el Colegio Félix Olivares C.

El Colegio Nuestra Señora de los Angeles, fundado en 1936 y el Primer Ciclo de La Concepción, en 1946, también jugaron un papel importante en la educación secundaria de los jóvenes chiricanos hasta mediados del siglo XX.

Después de celebrados los cien años de creación de Chiriquí, en 1949, comenzaron a surgir otras instituciones, como los primeros ciclos de Boquete (1959), Remedios (1961), Progreso (1966), Volcán (1966), Dolega (1972), Gualaca (1975) y Manaca (1982), que permitieron el acceso de un mayor número de personas a la instrucción oficial. La primera escuela de la zona indígena se estableció en 1958 en Alto Caballero.

En el ámbito universitario el caso es diferente, ya que en Chiriquí no existieron centros de esta clase hasta 1961, cuando se creó una extensión de la Universidad de Panamá (transformada en Universidad Autónoma desde 1995). Desde los años setenta, las cifras de población universitaria en Chiriquí han aumentado debido a que han ido proliferando los centros educativos superiores. En 1973 se creó la Universidad Santa María la Antigua, extensión de Chiriquí; en 1979, la Universidad Tecnológica; en 1992, surgieron la Universidad Latina y la Universidad del Istmo; en 1997, Columbus University y más recientemente, abrieron sus puertas las universidades de La Paz, UNIEDPA, UDELAS, ISAE, Cartago, de La Paz, entre otras.

José Domingo de Obaldía

José Domingo de Obaldía

Las instituciones médicas en Chiriquí se circunscribían desde principios de siglo y hasta 1934 al Hospital de la Caridad en el Barrio Bolívar, éste fue eliminado para dar paso al Hospital José Domingo de Obaldía. En la década siguiente, en 1944 específicamente, surgió la primera clínica hospital privada de la provincia, la González Ruiz, que también vino a llenar un enorme vacío en el servicio médico particular.

Desde 1962, la atención médica en el nivel provincial, ha aumentó con la creación de la Policlínica de David, la de Boquete (1964), los Hospitales Dionisio Arrocha, en Puerto Armuelles, (1972), el Rafael Hernández, en David (1974) y el de San Félix (reinaugurado en 2007). Sin embargo, todavía representan pocas instituciones sanitarias para una población en aumento.

Chiriquí ha sido la cuna de variados órganos de comunicación. Desde el siglo XIX vio nacer La Tira y La Unión (de los hermanos Calancha), EL Noticioso y Chiriquí (de Maximiliano Müller De Puy) y ya en la era republicana, circuló El Mosquito (1910), El Fumigador (1910), El Imparcial (1932), Adelante (1932), Renovación (años 40), El León (1942), Ecos del Valle (en sus versiones de 1916, 1923 y 1945) y La Razón (1946); éstas dos, las últimas publicaciones diarias que ha tenido la provincia por más de veinte años, ya que se ensayó con el diario Hoy, en los años noventa, pero sobrevivió unos cuantos meses. Desde entonces, han salido otras revistas, quincenarios y semanarios, pero de esporádica vigencia (Acontecer Chiricano, Opinión, Provincias). En 1999, sólo permanecían en el medio: el semanario educativo Culturama (1988), la revista mensual Cumbre (1994) y el quincenario El Universal (1998).

Vinculados a los medios informativos, resulta de importancia destacar el papel de la radio en Chiriquí, que hace su aparición de manera comercial con La Voz del Barú (1946) y continúa con Radio David, Ondas Chiricanas (1948) y Radio Centenario (1949). En los últimos cincuenta años la emisora con más arraigo y proyección en la vida provincial ha sido Radio Chiriquí, fundada en 1970 por Manuel Ramón Guerra. En 2000, existían veintiún estaciones de radio en Chiriquí, ubicadas tanto en David, como en La Concepción, Barú y la zona indígena (Radio Baha’í).

Chiriquí no contó en sus primeros cien años de vida provincial, con una televisora local. Fue en 1964 cuando apareció Tele Barú, Canal 10, gestada por Rubén D. Samudio, pero que tuvo una efímera vida, pues cerró en 1967. En 1960 llegó la señal de RPC Canal 4 y posteriormente, llegaron otros canales desde la ciudad de Panamá. En 1996, sin embargo, Chiriquí vuelve a tener su propia televisora al iniciar sus transmisiones TVN Chiriquí, aunque también cerró años después.

El pueblo chiricano ha tenido varios centros de recreación. El Club David, fundado en 1917, para sus eventos más elegantes; los teatros Novedades (años de 1910), Edén, Yara (años 20), Imperial (años 30 y 40), Alcázar, Cumbre en Boquete (1944), Gualaca (1946), Universal, en La Concepción y Barú; los salones del Hotel Nacional (1946), las ferias regionales Chiriquí (comenzadas, en 1938, por los Caballeros del Barú, una agrupación cívica), los hipódromos El Cabrero (1947) y La Primavera (1948) y las plazas de toro. Pocos de estos lugares permanecen y los otros han desaparecido para permitir el surgimiento de nuevas formas de entretenimiento, caracterizadas principalmente por la aplicación y el desarrollo de la tecnología que ha avanzado tanto en los últimos cincuenta años que ha moldeado una personalidad diferente a la ciudad de David y a la provincia en general.

 

1 comment


  1. JOEL ALEJANDRO LEZCANO

    Mis respetos y admiración por este importante documento de investigación que requiere de amor, cariño, esfuerzo y mucha capacidad por lograr investigar y legar a esta y futuras generaciones, Debieran los niños y jóvenes nutrirse de este articulo que podrán con sus padres y abuelos corroborar.

    Felicidades y adelante,

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